A veces me da por pensar en la situación que vivimos desde hace bastante y, como solemos decir: “se me hincha la vena”. Sí, hay ciertos temas que me ponen nerviosa; me pregunto cómo el ser humano ha llegado a tal punto de ignorancia y violencia, por qué hay gente tan irracional y despreciable, cómo una persona puede buscar el sentimiento de superioridad manipulando la vida de los demás como marionetas;  me pregunto cuál será el fin que buscan los hombres al maltratar de tan repugnante modo a las mujeres.

Estas y otras muchas preguntas son las que a veces pasan por mi cabeza y no logro entender cuál es el objetivo de estas personas; no soy capaz de formular una respuesta. Y es que quizás no la haya. No hay nada, por muy convincente que pueda llegar a ser, que justifique estas atrocidades. Lo único a lo que le veo cierto sentido es que por mucha modernización de la que presumamos y por muy evolucionados que nos consideremos, seguimos estancados. No podemos justificar nuestra evolución si aún hay hombres que utilizan a la mujer como un pasatiempo; que se dedican a aprovechar ciertos eventos festivos para violar a una chica de apenas 18 años; que por el hecho de que una relación se termine, un hombre mate a la que fue su esposa y muchos otros casos que nos hielan la piel al oírlos.

Lo más preocupante es que no sé si algún día esto terminará si hay personas que consideran esto como “normal”. Ojalá me equivoque.